
Diario de Hectelion el ergothiano:
Siendo muchas las maneras de las que la vida te puede dejar caer acontecimientos extraños, aun no he llegado a entender como un grupo tan selecto de criaturas como nosotros, 4 humanos, un elfo y un ogro, ( si! Un ogro!) pudimos empezar todo un trayecto juntos, que recorreríamos a nuestro pesar por las sendas mas horribles que haya podido soñar cualquier humano como yo.
Carentes de importancia como eran las razones o motivaciones por las que decidimos empezar este trayecto, me centrare en los acontecimientos que tuvieron lugar en cierta ciudad portuaria que no me gusto mucho, de nombre Gavin, y tambien redactare aquello que nos fue sucediendo sobre la marcha, que acabo pareciendose peligrosamente a un torbellino marino, hacia el que nos lanzamos de cabeza, y sin saber nadar.
El dia se presentaba tranquilo, no radiante, pero tampoco deprimente. Nos encontrabamos en la plaza mayor de la ciudad, la cual tenia un vasto acceso al pueblo, de visible tradición pesquera. Antes he mencionado la presencia de un elfo en nuestro grupo, pues bien, fue este quien decidio romper la monotonia del dia, y propuso la idea de acercarnos a una de las numerosas tabernas que habia en esta plaza, todas repletas de marineros que se dejaban la paga por la que habian arriesgado la vida en alcohol, y por supuesto, este elfo de nombre Dalin, y aprendiz de mago de profesion, no iba a ser menos, por lo que al momento deduje que le volvia a atacar el mono de bebida, pues el nunca lo habia dicho abiertamente, pero era increíble lo que cambiaba su humor y su conducta cuando escaseaba o abundaba el alcohol, nunca llegando a ser violento ni mucho menos, pero con visibles efectos en su motivación, de lo que yo habia deducido que realmente tenia un problema con la substancia mencionada. Al principio no pude creerlo, pero supongo que los magos son personas después de todo, y yo conocia bien el estado en el que uno podia decidir solucionar sus problemas de esa manera, y no me averguenza decir que el suicidio habia sido una opcion en mi vida, pero esa era otra historia.
Tambien habia cierto hombre en el grupo cuyo nombre no voy a mencionar, que tenia cierta aficion al hurto de propiedades generalmente privadas. De ahora en adelante me referire a el como “la alegria de la huerta” con siglas AH.
Pues bien, resulto ser AH el unico que tuvo por decente la propuesta de Dalin, y ambos fueron a disfrutar de la vida a alguna taberna, no antes de que yo intentase razonar con ellos, por supuesto.
Los demas, decidimos interesarnos por ciertos rumores que corrian por la ciudad, que tenian que ver principalmente con desapariciones sin resolver, suponiamos, por lo cual el resto del grupo acudimos a visitar al administrador de la justicia local, del cual por su aspecto deducimos que podria administrarnos mas grasa que justicia, ciertamente. Aquel hombre nos menciono el hecho de que habia 3 factores que indicaban que algo iba mal en la ciudad, los cuales resultaron ser las antes mencionadas desapariciones, un lugar al que llamaban la explanada de la piedra blanca, y el hecho de que lo que fuera que fuese aquello que causaba estragos no era humano.
Asi pues, después de consultar por una recompensa, decidimos intentar resolver este atolladero por nosotros mismos, ya que creimos que era probable de que se tratase de algun desgraciado traficante de esclavos o algo por el estilo.
Asi pues, decidimos llamar a Dalin y a AH, y les hicimos la propuesta de intentar ganarnos el pan de algunas semanas, de la manera que habiamos pensado. Casualmente, siendo yo bastante locuaz, fui yo quien explico el plan, y al ver que acaparaba atención, me extraño que el ogro, Odoro, pusiera una cara de disconformidad y hiciera una de las cosas mas horribles que jamas llegue a presenciar, al interesado le bastara saber que ese dia me familiarice con la fisonomía rectal de los ogros macho.
Asi pues iniciamos nuestra marcha hacia la explanada, y nos encontramos con que el camino era estrecho y oscuro ya que entramos en un bosque raramente denso. Odoro y yo, ibamos al frente, pues por nuestro aspecto seguidamente se nos catalogo como “los que pringan si hay enemigos hostiles”. Y asi, de golpe y porrazo, nos llevamos la primera sorpresa hostil de unas cuantas. Una trampa primitiva en forma de tronco colgante arrollo al ogro y luego a mi, llevandonos los 2 algunos rasguños que nos dieron predisposicion a empezar a odiar al enemigo invisible. Ciertamente, no paso mucho tiempo hasta que nos encontramos con mas sorpresas, yo, que habia desenvainado porque ya no me fiaba de nada, visualice una barricada a una distancia de unos 15 metros, y decidi ir a cubierto con el ogro, porque esto olia a emboscada, pero al no haber otro camino y sin intencion de no ganarnos la paga, decidimos entrar alli y intentar destrozar aquello que nos echaran.
Los problemas no tardaron en aparecer, en forma de sligs, unas repulsivas criaturas anfibias que llevaban alguna variante de lanzas , y que nos recibieron a base de escupitajos venenosos y cegadores como pudo comprobar alguno del grupo. AH se dispuso a realizar ataques furtivos, y yo me dedique a atacar de frente, al igual que odoro. Atrás quedaron Magius que paso desapercibido como de costumbre, Dalin que nos apoyaba con su arco, y Alastor, un clerigo el cual era muy desagradable, pero que conclui que era un gruñon, pues sus acciones bondadosas no se correspondian con sus palabras. AH acabo con algun slig, y pudimos presenciar como Odoro hacia gala de sus artes gastronomitas al prepararnos a todos pure de sesos de slig y dandonos la oportunidad involuntaria de meternoslo a la boca.
Asi pues, solucionamos ese percance, y seguimos el camino, el cual nos llevo a una cueva en la que decidimos, AH se adentraria a explorar, para posibles detecciones de trampas. Mencionare por puro afan de cronista imparcial el hecho de que el ogro acabase por mearse encima para quitarse el escupitajo de slig, lo cual volvio a atentar directamente contra nuestros estomagos.
Asi pues, decidimos entrar en la cueva de inmediato, y me di cuenta de que el mago Dalin se encontraba en estado ebrio, lo cual contribuyo a aumentar mi intranquilidad, ya que en teoria el nos cubria con su arco, pero en estado ebrio kiri-jolith sabria a donde apuntaba. Resulta que mi querido AH se dispuso a explorar, y al rato, pudimos oir un grito claramente proveniente del susodicho sujeto. Al parecer estaba en apuros, ai que nadie dudo en adentrarse en la cueva para ayudarlo, fuera cual fuera su situación. Afortunados nosotros, encontramos a 3 sligs que lo habian acorralado, y odoro y yo los atacamos por la espalda, yo ababe con uno, y Odoro, haciendo gala a sus atributos ogros, desintegro a otro instantáneamente, salpicandonos a todos con indescriptibles cantidades de fluidos internos anfibios. El tercero fue a atacar directamente a magius, pero yo intente darle según cargaba, y perdi el control de thanatos, mi querida espada, por suerte el arco fue corto y no hice daño a nadie, pero el slip ya se estaba enfrentando a magius el cual ya estaba intentando combatirlo con sus puños recubiertos de sendos guanteletes metalicos. La lucha finalizo seguidamente, y encontramos a AH tumbado en el suelo, con algunas contusiones leves y simples, pero con el orgullo bien magullado. Este nos comunico que la cueva era realmente simple y que solo quedaba una puerta que explorar, ya que los 2 tuneles que en principio habiamos encontrado se unian no muy lejos de aquel lugar. Totalmente decididos, Odoro y yo irrumpimos en la habitación y tuve la mala suerte de encontrarme con uno de los seres a los que sospecho detestare mas alla de la muerte: un caballero de neraka, de facciones simples pero claramente despoticas, se alzaba al final de la habitación, y su armadura completa no le impidio hacer piruetas y después atacarle furtivamente al vasto Odoro, que corrio instantáneamente a destrozar al hijo de thakisis. Pero cayo. Malherido, Odoro se desplomo, y yo, loco de furia, embesti sintiendo que tanathos presenciaria hoy el final de tan aborrecible criatura, la cual resulto ser increíblemente habilidosa en el manejo de la espada corta y no tardo en derribarme a mi tambien, pero yo no estaba dispuesto a aceptar ese destino, y mi fuerza vital y kiri-jolith me mantuvieron consciente. Cuando me recupere, sorprendido por no haber recibido un certero golpe de gracia de parte de aquel hijo del abismo, me di cuenta de que era este el que yacia derribado en el suelo. Al parecer AH habia decidido vengarse y le habia clavado una daga en la espalda, y después Alastor le habia embestido derribandolo. No quede al margen de la tremenda oportunidad que kiri-jolith me brindo. Me tome una pocion curativa para recuperar energias, y sin demora me dispuse a darle la redencion via mortis a aquel desgraciado ser, y lo que me extraño es que al cortarle la cabeza, tuve la sensación de que habia visto antes a ese vil ser. El asunto termino, y recuperados todos, no tuve mas remedio que agradecerle a AH en hecho de que hiriera al caballero, pues según me habian informado, los sligs de los que me habia olvidado completamente habian desaparecido al hacerle perder la concentración al engendro del abismo. Tambien tuve gratas palabras para Alastor, que una vez mas demostro que se implicaba cuando se le necesitaba, y el ogro y yo le estuvimos realmente agradecidos por eso. Sin marear la perdiz, dimos por concluido el asunto, y pensamos que la cabeza del malhechor seria prueba suficiente para el señor tonel justiciero, el cual habia resultado ser un resuelto luchador cuando los problemas en la ciudad eran leves, pero que se habia resistido a afrontar el mal directamente en este caso mas grave, si todos los agentes de la justicia serian asi, las desgracias sobrevendrian al mundo en cantidades ingentes, pense para mis adentros cuando le facilitaba la cabeza. Sin embargo, resulto ser noble y no albergo duda alguna a la hora de pagar, por lo que me dio la sensación de que tal vez fuese en tipico responsable de la justicia con familia acostumbrado a un periodo de paz relativa, y finalmente desarrolle una opinión moderada de este. De vuelta a la calle, decidimos ir al puerto a tomar el aire, pues todos lo creimos conveniente, y los acontecimientos posteriores me empezaron a dar esa sensación de remolino marino que ya he descrito antes.
En Gavin, al parecer residia un afamado capitan corsario de nombre Morgan, que no paraba de guerrear con los minotauros, lo cual nos hacia dudar de sentido comun a todos. Miramos hacia la mar, y vimos tres veleros que se acercaban a la costa, los cuales llevaban banderas e insignias propias de los minotauros. Tremendamente alarmado, comunique que lo mejor seria salir de alli en seguida, pues de lo contrario en breves momentos ibamos a encontrarnos con las consecuencias. Pero todo resulto ser una falsa alarma, pues los habitantes del pueblo, lejos de asustarse, se alegraron de la vuelta del corsario morgan, que era quien capitaneaba esa flota.
Resulto que Morgan regresaba del saqueo de alguna nave de los minotauros, pues parecia victorioso y invito a la población entera a tanta cerveza cuanto pudieran beber, y Dalin atraido por la oferta porque según el decia, “solo serian un par de copas” se dirigio a la muchedumbre junto a AH, su compañero de desmadres alcoholicos. Los demas, decidimos seguir en el puerto, paseando, y al de rato, resulta que aparecio morgan, con algun litro de mas de cerveza, y empezo a sermonearnos infausta pero bienintencionadamente sobre el hecho de que se sentiria insultado de que no acudieramos a la fiesta, y le pegaramos al bebercio como aquel elfo compañero nuestro, a que ya apodaban los corsarios al elfo e incluso “El de rojo que ha rematado 2 cubas”.
Se oyo una ráfaga de viento marino, y tambien un mal pronunciado “Otra????????” de fondo, y a Morgan se le escapo la peluca, la cual peligrosamente viajo por al borde del puerto, hasta unos pies recubiertos de acero ennegrecido, que acabaron por conversirse en……….El engendro del abismo que habiamos destrozado! Ese vil ser habia vuelto, y alguien le habia puesto la cabeza en su sitio, como demostraba la maravillosa cicatriz que le habia hecho yo con tanathos el dia anterior. No tarde medio segundo en desenvainar a tanathos y en mi primera y furiosa arremetida, le hice un tajo no muy imponente en el pecho, a la altura del esternon que habria sido un limpio tajo en la garganta de no ser por los demoniacos reflejos que caracterizaban a mi eterno enemigo. Cuando este contraataco, me hizo conocer el significado de dolor, con un tajo diagonal que paso a centímetros de mi cabeza, pero que me hirio profundamente en el hombro. Cai totalmente derrotado, mental y fisicamente, por la brutal determinación de aquel ser diabolico que encima se reia, ante mi total desoncierto. Alastor y AH, volvieron los 2 juntos a la carga, y acabaron destrozando al demonio, que luego se ocuparon de chamuscar convenientemente para cerciorarnos de que realmente habiamos acabado con el.
Asustados, nos reunimos con el campeon de ansalon del bebercio popular, y decidimos retirarnos a algun sitio cercano, ya que nadie dudaba de que los ultimos 2 dias habian sido todo un detalle del destino, que nos deparaba lo que no nos habia deparado en años, y el cual nos reservaba infinitas sorpresas, alguna como la que nos dio un señor ataviado de sirviente, que nos comunico el deseo del acalde por vernos aquella noche en su mansión, e invitarnos a cenar junto a morgan, sus corsarios, y los terratenientes del lugar.
Definitivamente, aquello no estaba hecho para nosotros, que faltos de nuestras armas, sentiamos que podian bajarnos los pantalones en cualquier momento, pero entonces me di cuenta de que Odoro se ocuparia de cualquier degraciado que intentase fastidiarnos. Tambien me di cuenta de que a AH se le salian los ojos de las cuencas cuando miraba , a los candelabros y a todo lo que brillase.
Y alli estabamos, en unas circunstancias que nadie en el grupo habria soñado, cenando con el alcalde, y con Morgan que yo empezaba a sospechar se iba a llevar de maravilla con Dalin que yo no entendia porque poseyendo tanta sabiduría y siendo sobrio un excelente y buen conversador y compañero de viaje, podia tirarse al vicio con tanta facilidad.
El proximo acontecimiento nos sorprendio de sobremanera, asi que me dispondre a relatarlo de manera sistematica, y le pido al lector que tenga un poco de fe en un caballero andante descorazonado e inseguro.
El alcalde, de manera comun, nos invito a brindar por algo, algo que ya no recuerdo que era, pero que es posible imaginar porque en las cenas de etiqueta, siempre se acaba brindando por lo mismo. Y asi se alzo de su asiento un individuo que se hacia llamar el conde Beleguir, y que parecia increíblemente estirado, uno de esos ricos terratenientes que se dedicaban a vivir del cuento mientras que los campesinos sufrian trabajando para pagar sus cotas anuales. Cuando me miro, pense que aquello que veia era fruto de mi ya de por si maltrecha imaginación, pero resulto ser verdad, era EL. Si, lo era indudablemente debido a la larga cicatriz que le recorria el cuello. Pero esta vez parecia que no estaba por la labor de atacarnos y darnos una paliza asi que espere a que moviese ficha, y espere poder atajarle de alguna manera para sacarle algo de utilidad, pero contra todos mis pensamientos, no me pidio otra cosa que un relato detallado de aquella “correria” que habiamos compartido mis compañeros de viaje y yo el dia anterior. Y sin mas dilacion, les conte de la manera mas educada posible a todos los presentes el incidente.
Cuando mencione al caballero de neraka, el conde beleguir, quien yo sospechaba y quien yo habria jurado por kiri-jolith era el maldito bastardo que me lo habia hecho pasar tan mal, se alzo y comenzo una replica bien pensada que probablemente tuvo guardada en la manga para causarnos a mis compañeros y especialmente a mi, algun desagradable percance judicial, ya que esperaba que nos fuesemos de la lengua y que acabasemos fastidiados de alguna manera, eso es todo lo que yo pude deducir, pero AH parecia que estaba pensando muchisimo, de hecho parecia que sus ojos estaban evaluando diversos objetos, yo suponia.
Después del incidente que pudimos evitar, empezo el tipico baile que se hacia después de cenar y a disgusto, fuimos rechazados por las mujeres presentes, quienes probablemente nos consideraban algun tipo de escoria salida de algun infecto agujero alla en el sur. Fue toda una sorpresa el ver a Alastor bailar con el conde, cosa que algunos se tomaron como todo un insulto al protocolo, pero yo estaba seguro de que queria hacer algo que no fuese el mero hecho de bailar. Se les veia especialmente contentos a Morgan y a Dalin, que alegremente cantaban y bailaban encima de su mesa, y que recibian innumerables vitores por parte de los marineros presentes. Lo proximo que me llamo la atención fue la desaparición de Odoro, que menciono los establos, y el arresto de AH, quien se descubrio habia intentado echarle mano a la cubertería del alcalde. Indignado, intente enmendar todos los asuntos, pero por kiri-jolith que instantáneamente perdieron la confianza en nosotros, y nos echaron fuera después de devolvernos nuestras armas. El reencuentro con Odoro fue una sorpresa, ya que venia con una cara de felicidad increíble, que delataba el hecho de que compartia un precioso vinculo afectivo con los animales, y especialmente los caballos, parecia que el contacto con ellos lo hacia sentir mejor. Tiempo después concluimos muy a nuestro pesar que al ogro lo reconfortaban no las relaciones afectivas con las yeguas, sino ciertos actos que muchos de nosotros catalogamos como de indecencia total, aunque he de admitir, que después del trato injusto que habiamos recibido del alcalde y sus aristodesgraciados amigos, no me importo que Odoro hubiese reventado un par de yeguas de aquel establo, aunque no por eso la vergüenza dejo de atacarme.
Mas sorprendente fue el reencuentro con AH que nos relato una trepidante fuga de los calabozos del alcalde, los cuales decia, “no tenian ningun secreto para un artista de su genio y nivel”, sin embargo las contusiones y las marcas de alguna quemadura que antes no estaban ahí decian lo contrario.
Asi que resolvimos partir de aquella tierra que nos habia deparado aquellos horribles encuentros, y nos embarcamos en un viaje en barco hacia Ergoth del sur, tierra que me era harto conocida, y por la que empece a sentir cierto nivel de malestar que fue aumentando en el viaje, haciendo del trayecto un viaje de filosofia pura para mi. Dalin, se junto con un tipo bastante extraño en el camarote que se le asigno. Era un gnomo, una de esas criaturas que sentian una fuerte atracción por la creación de maquinas, que luego intentaban arreglar con otras maquinas. Este se nos mostro amable, y Odoro, que no llego a verlo, gracias a kiri-jolith , se sintio insultado cuando supo de la presencia de la criatura en el navio. El gnomo, nos presento su ultimo invento, una maravillosa maquina que servia para masajear los pies y la cabeza, que según decia, era una maravilla de la tecnología, pero cuando nos ofrecio probarla, nadie acepto por sentido comun.
Sin embargo, cierta mañana, todos nos dimos cuenta de algo que saltaba a la vista: a AH le faltaba la cabellera y andaba como si le hubieran colocado brasas bajo los pies, entonces, me llego información de que el gnomo lo habia utilizado contra su voluntad para probar su maquina. Cuando AH me pregunto sobre el incidente, no fui capaz de mentirle ya que mi conciencia estaba debil porque nos acercabamos a una tierra que habia despertado en mi una enorme nostalgia, y unos recuerdos que gustosamente habria borrado. No se volvio a saber sobre el gnomo.
Diario de Hectelion, acto 2. :
Querido diario, estas dos ultimas jornadas han sido agotadoras y en verdad es cada vez mas dificil encontrar tiempo para relajarme y escribir un poco para liberar mi mente de las aberraciones que he presenciado ultimamente.
como comentaba la ultima vez, nos hicimos con una carta de los traidores del carro, y al leerla, descubrimos que una invasion horrible estaba tomando forma en algun lugar de krynn, y encima, para enrarecer mas el asunto, magius y dalin habian desaparecido en un circulo realmente raro. poco despues, para nuestra sorpresa aparecio un elfo kalanesti, de pinta relativamente salvaje y con una impresionante lanza en sus manos, que luego descubririamos que era la lanza de fresno blanco. nos dijo que en una cercana cueva, habia montones de enemigos, de esos con forma de rata, y decidimos que iriamos a investigar, pues al final todo este asunto tambien nos estaba afectando de forma personal y directa, regis no se fiaba nada del elfo, lo vi en sus ojos, que desbordan siempre desconfianza, que pena me da, no creo que haya conocido el amor de una bella muchacha ergothiana, pero aun asi, si puedo le llevare al buen camino.
siguiendo con la historia, fuimos a la cueva, y despues de que regis desactivara unas trampas, aparecieron 3 brujos rata, vestidos de rojo, y sin dudarlo, me propuse acabar con ellos de forma indolora y rapida a diferencia de regis, que ya empezaba a clavar su arma por detras en los costillares enemigos, muy tipico de el. el ogro cargo con toda su alma con una enorme y amplia sonrisa en la cara, las peleas son lo suyo, no hay duda. empezamos muy bien, pero la cosa no tardo en torcerse, pues al ogro lo pillo algun tipo de hechizo para bajar la moral, y salio por patas, regis tambien desaparecio, asi que quedabamos alastor y yo. alastor envio una onda de choque, pero no acerto, y cuando nos dimos cuenta, oiamos montones de ruidos de una muchedumbre de ratas, asi que decidimos huir para salvar el pellejo. regis no tardo en poner parir al elfo, que nos esperaba afuera, y aunque todos intentamos aplacar su ira, al final se dejo llevar y ataco al elfo, llevandose algun que otro manporro por parte del elfo, que lo abrumo en combate con su lanza. si es que no se puede ser tan desconfiado, y tampoco es bueno andar buscando un culpable siempre, a veces las cosas pasan, y ya esta, si no hubiera aceptado esto en el pasado nunca habria dejado de arrastrarme por los oscuros bosques de ergoth.
un dia despues, llegamos a silvamori. alli todos nos dedicamos a vaguear un poco, y yo encontre atractiva la idea de conseguir una mascara de hierro artesanal, pues tenia claro que mi identidad poco importaba ya a nadie, porque de hecho, a mi no me importaba ya una mierda, una simple gota en un mar de trivialidades, en el que yo debia buscar redencion.
poco despues, entramos en una taberna, y como de costumbre, regis se puso ha hacer lo que mejor sabe hacer: relacionarse con los de su calaña, y parece que encontro algun rufian por ahi, pues los demas no lo volvimos a ver...
sin embargo maldita la vida, todavia quedaba una sorpresa en el dia, alastor, de comportamiento seco siempre, se lio a tortazos con unos enanos, a los que luego unos ogros ayudaron, y lo sacaron del bar. odoro fue con el, yo me quede en el bar, y un enorme capitan minotauro me dijo que no tendriamos problemas en ir en su barco, que no le importaba llevarnos, a lo cual yo respondi que iriamos muy agradecidos.
pd.- No me gusta como nos miraba el minotauro, no es propio de mi dudar de la gente, asi que lo considerare un benefactor mientras no nos demuestre lo contrario.
Diario de Hectelion de Ergoth, acto 3 :
Querido diario, hace tiempo que no escribo, y cada vez me cuesta mas hacerlo, debido a que nuestra aventura a dado muchos giros dolorosos ultimamente. la anterior vez, describi a un enorme minotauro del que no me fiaba, que acepto llevarnos amablemente atravesando los mares del norte, y ahi retomare la historia.
como ya dije, regis habia desaparecido, y quedabamos alastor, odoro, y yo y derrepente, de la nada aparecio dalin, que saludo cortesmente, y cuando le preguntamos por magius, le basto con ladear la cabeza un poco para que nos diesemos cuenta de la cruda realidad, ni siquiera hicimos preguntas. el viaje comenzaba el proximo dia, y tras acordar una hora y lugar con el capitan, nos retiramos descansar. el dia siguiente, amanecio grisaceo, pero al parecer era un excelente dia para hacernos a la mar, visto el optimismo del capitan. cuando nos estabamos dedicando a cargar nuestras escasas pertenencias, dalin me hizo un comentario que me sorprendio muchisimo, señalo a los ogros tripulantes de nuestro navio, y derrepente me di cuenta de que estaban robando a un navio que parecia salido de la misma palanthas, y al hacerle el comentario al capitan, este me dijo que algo tendrian que vender, entre carcajadas... mas tarde me di cuenta de que el navio pertenecia a un capitan elfo al que el capitan le habia dado una paliza en el bar el dia anterior... este capitan me caia peor por momentos! y tambien me di cuenta de otra cosa, alastor tenia una cara horrible, parecia muy enfermo, pero se mostraba muy tranquilo, como de costumbre, pero bueno, al de 2 dias se le paso... y cuando le pregunte al ogro sobre el tema, una risa profunda salia de su enorme boca, asi que decidi no hacer preguntas ni conjeturas propias, si alastor queria pasearse por los burdeles de la ciudad y agarrar cualquier cosa fornicando con fulanas...no era asunto mio.
en fin, la tercera noche que llevabamos en el mar, nos despertaron a todos, y nos obligaron a ir a cubierta casi desnudos. y despues de un burdo sorteo, decidieron que me harian la virgen negra o algo asi, y yo, intente negarme, pero me obligaron, me dejaron sin opcion, y para mi desgracia, me colgaron en la parte delantera del barco atado al casco. me tuvieron un buen rato ahi y trague mas agua de la que puedo recordar, por no hablar del frio. cuando me llevaron a cubierta de vuelta, todos se rieron de mi, y como siempre, decidi hacer oidos sordos, no tenia yo problemas ni nada para empezar a preocuparme por una cuadrilla de cabezas huecas que no distinguian su culo de su codo.
la proxima noche, hubo mas , pero esa vez nos toco a todos, nos echaron a un infecto y viscoso liquido que rezumaba un horrible olor a... alquitran. y despues, para rematar, nos pusieron de plumas hasta el culo, total que pareciamos pollos... todos nos limpiamos seguido, menos el ogro, que como de costumbre, dejaba la higiene para “algun dia de estos”.
Los proximos dias transcurrieron con relativa normalidad, y cepillo en mano, dejamos la cubierta tan limpia, que el mismisimo paladine podria defecar en ella con la cabeza bien alta. pero al sexto dia, se empezo a oir un zumbido proveniente del noroeste, y al de poco, nos dimos cuenta de que 12 barcos se acercaban, y por las banderas, deducimos que se trataba de morgan! y nosotros en el barco de un minotauro! que mala pata!, rapidamente, resolvimos que luchariamos por nuestras vidas, y que pagarian caro por ellas. sin embargo una ingrata sorpresa nos fue desvelada cuando los barcos se acercaron lo suficiente: estaban llenos de sligs! y tambien estaban morgan y los suyos, colgados del asta mayor... empezaron a lanzar piedras, y odoro se trago una de lleno, pero su fuerte constitucion le permitio sobrevivir. no paso mucho hasta que los malditos sligs nos abordaron, en superioridad numerica, como de costumbre, y con gujas en sus sucias manos. tuvimos que pelear contra estas viles criaturas, y se nos ordeno que fuesemos a los botes salvavidas, por el camino encontramos unos cuantos obstaculos, cada cual mas atroz que el anterior, desde sligs hasta unas criaturas que parecian cangrejos, y tambien algun que otro agujero que las piedras habian creado. parecia que estabamos abrumados, pero derrepente, vimos a crag, el capitan minotauro, con su hacha doble, destrozando a nuestros enemigos, con una enorme sonrisa en la cara y nos infundio valor para seguir luchando, en breves, se acerco, y le dio su hacha doble a odoro, que puso la mayor cara de felicidad infantil que haya visto, mirando fijamente aquel artilugio de erradicacion de vida. seguido, volvio a la refriega. hasta el dia de hoy, no hemos sabido mas de el. al final llegamos a los botes, y nos alejamos del lugar lo mas rapido que pudimos. en el bote, encontramos diversos objetos para cada uno, debidamente empaquetados. yo encontre una runa para tanathos, que la espada absorbio en un instante, y que hacia que un fulgor verdoso se notase en ella de vez en cuando.
asi pues, quedamos confinados en un pequeño bote durante unos 10 dias, y todos nos fuimos degradando enormemente, hasta que una mañana, de la niebla surgio un enorme y negruzco galeon, que parecia carecer de tripulacion. no tardamos en subir, y cuando estabamos mirando la cubierta, oimos desde unas escaleras unos ruidos a intervalos cortos, y bastante secos, como si algo ridido estuviera dando saltitos, y al de nada, alli surgio uno de los seres mas extraños que jamas haya tenido la suerte, o la desgracia de presenciar, un jarron, con una cara esculpida que hablaba! demonios! y para colmo, tenia modales! se presento como el capitan jarroski, un fanatico de los jarrones (extraña coincidencia con su nombre...) y nos invito a cenar, kiri-jolith sabra de donde saco la comida, pero estaba deliciosa, pense que hacia años que no disfrutaba tanto de una comida. y despues de acabar, el capitan paso a hablarnos de algo que parecia urgirle mucho, asi, nos conto que habia un espiritu maligno que se dedicaba a destrozar sus jarrones, y nos pidio que acabaramos con el, entonces, nos levantamos y nos pusimos al tajo, y en los oscuros pasillos, descubrimos a ese quejumbroso espiritu haciendo de las suyas, y decidimos atacarlo. era esquivo como un demonio, pero al final le cazamos, y cuando nos dimos cuenta, estabamos en el almacen del galeon, y aquello estaba lleno de jarrones! mirando al suelo,encontramos un viejo cuaderno, que resulto ser el cuaderno de bitacora del galeon, y asi nos dimos cuenta del porque de la maldicion del barco. el capitan jarroski habia sido extremadamente codicioso respecto a sus jarrones, y en consecuencia, habia acabado por sacrificar a su tripulacion, no hace falta decir, que las almas en pena de esos pobres eran los que le daban la lata al capitan, como no, destruyendo sus mas preciosas posesiones, los jarrones.
pero la tranquilidad no duro mucho, pues vimos al espiritu de antes convertirse en una cucaracha gigante con martillos de madera en sus zarpas! no lo dude ni un segundo, y me lance con mi fiel tanathos a desgarrar a aquel engendro del mal, y consegui clavarle mi arma en un costado, el engendro lanzo un espeluznante grito, y me dio un golpe que me mando a freir esparragos, luego ataco el ogro, con tan mala suerte que un martillo le dio en el dorso del craneo y lo dejo inconsciente, dalin entre tanto, lanzo uno de sus precisos proyectiles magicos al monstruo, y le hizo daño, cuando me recupere, volvi a por el bicho, y le aseste otro golpe, que ya no pudo soportar, y al fin cedio. este espiritu maligno resulto ser el ultimo de todos los tripulantes caidos en desgracia, y una vez reconciliado con jarroski, sucedio algo que nunca olvidare, se abrio un portal al que nos vimos arrastrados, y pude ver a alastor agarrar con ojos extremadamente codiciosos un jarron que parecia ser la joya de la corona de la coleccion del capitan, verdaderamente, querido diario, creo que la codicia le pudo en esa ocasion.