

PIT

Editorial: Cromola
Precio: 19.90 €
Jugadores: 3 a 8 (pese a ello recomiendo un mínimo de 4)
Contenido del juego: 72 cartas a color, una campanilla, y una bolsa de tela.
ABRIENDO LA CAJA :
Bueno cuando este juego llega a nuestras manos lo primero que podemos observar tras abrir la caja vemos la ya clásica bolsa de tela a la que cromola nos empieza a tener acostumbrados. Una vez sacada la bolsa de la caja la abrimos. Lo siguiente que vemos es la campanilla, el taco de cartas y varios folletos de instrucciones cada uno en un idioma. Por separado de forma que podemos quedarnos con el de castellano (o no según gustos) y dejar los demás por hay o incluso tirarlos.
Las instrucciones son breves y claras. Ocupando apenas dos caras. Las otras dos caras son las normas que se pueden ir añadiendo (esto lo explicare mas adelante). La campanilla es un objeto muy gracioso y pese a lo que pueda parecer inicialmente no es el centro de acción si no que es una forma de indicar que comienza o acaba la partida. Si no se tiene cuidado puede romperse con relativa facilidad (se puede jugar sin ella aunque pierde parte de la gracia). Posteriormente vemos las cartas. Los dibujos tienen un tono humorístico y desenfadado con colores que facilitan la diferenciación de las distintas familias. Hay 8 familias y 9 cartas por familia. (Se echa de menos una carta de repuesto para cada familia pues si se pierde una carta un jugador no podrá jugar, pero tampoco hay que perder las cosas ¿no?)
¿PERO ESTO DE QUE VA?
El objetivo de Pit es reunir las 9 cartas iguales. Estas cartas son intercambiadas por otro jugador en la mesa que te ofrezca un número de cartas iguales a las que tú ofreces. De tal forma que si tú ofreces dos. Te tienen que dar dos. Las cartas ofrecidas tienen que ser todas iguales (de la misma familia). La subasta se inicia cuando alguien toca la campanilla y la subasta finaliza cuando alguien tiene las 9 cartas iguales y toca la campanilla. En caso de empate el jugador que toca la campanilla gana. Una vez as completado la familia ganas tantos puntos como los indicados en la carta hasta que un jugador llegue a doscientos. Así de sencillo.
…PERO AUN HAY MAS!
Después de cada ronda. El jugador ganador debe imponer una norma para la siguiente ronda. Estas normas están detalladas en la segunda parte de las instrucciones. Pese a las detalladas en las instrucciones se pueden añadir normas “de la casa”. Esto se aplica a la hora de ofrecer cartas no pudiendo decir los números normalmente y siendo tal vez de las cosas mas divertidas del juego.
Positivo:
es un juego rápido, sencillo y sin muchos dilemas
es un juego bastante “escandaloso” (para los que nos gusta el ruido)
es económico
Negativo:
es un juego bastante “escandaloso” (para el que no le guste o le de vergüenza)
la campanita puede romperse si la bolsa no se trasporta con cuidado (en una caja no pasaría)
si se pierde o deteriora una carta significativamente se reduce el limite de jugadores ya que no cuenta con “repuestos”
NOTA:
Para los jóvenes ( 7 a 12 años): 8.5
Un juego muy divertido con el que van a reírse mucho pero con el que la campanilla también puede resentirse
Para los adolescentes (13-19 años): 7.5
Sige siendo igual de divertido que siempre pero la “vergüenza” en estos márgenes de edad suele ser mayor…sobre todo en público.
Para los adultos (19+): 8.5
Si conseguimos superar la vergüenza nos lo pasamos como niños! Y las normas pueden volverse muy muy retorcidas.
Para jugar en jornadas: 9
Un juego sencillo, fácil de explicar, muy llamativo y debido a su corta duración y gran numero de participantes puede realizarse torneos con facilidad.
NOTA TOTAL: (la media)
8.37